El traspaso de un negocio y el alquiler del local son operaciones diferentes, aunque deben gestionarse de forma coordinada. Antes de realizar cualquier pago, es importante confirmar que la propiedad acepta al nuevo interesado, revisar las condiciones del contrato de arrendamiento y comprobar la situación de la licencia de actividad. También conviene verificar qué maquinaria y mobiliario se incluyen, así como el estado general del establecimiento.
La finalización del contrato de alquiler de un local destinado a hostelería requiere una gestión cuidadosa. Además de acordar la fecha de salida y la entrega de las llaves, es necesario revisar el estado del establecimiento, comprobar las instalaciones y liquidar las cantidades pendientes. En bares, restaurantes y cafeterías pueden surgir desacuerdos sobre la maquinaria, la salida de humos, el mobiliario, los suministros o los posibles desperfectos. Por ello, es recomendable que todos los acuerdos entre el propietario y el arrendatario queden reflejados por escrito.
Encontrar un local en traspaso puede ser una buena oportunidad para empezar un negocio sin partir completamente de cero. El establecimiento puede contar ya con mobiliario, maquinaria, instalaciones e incluso una actividad en funcionamiento. Sin embargo, antes de avanzar, es importante tener claro que el traspaso del negocio y el alquiler del local son dos operaciones diferentes.
El traspaso (Cesión de negocio) se acuerda con la persona que actualmente gestiona el negocio. El contrato de arrendamiento, en cambio, se firma con la propiedad del inmueble. Por eso, llegar a un acuerdo sobre el precio del traspaso no significa que el nuevo interesado pueda ocupar automáticamente el local.
Hablaremos con la propiedad desde el principio
Conviene comprobar que la propiedad conoce la operación y está dispuesta a alquilar el local al nuevo interesado. En muchos casos, el contrato actual finaliza y se firma un nuevo contrato de arrendamiento. Será entonces cuando se acuerden cuestiones como la renta mensual, la duración, la fianza, las garantías y la fecha de entrada.
Hablaremos de estos aspectos desde el principio para aporta tranquilidad y evita avanzar en una operación sin tener asegurado el uso del establecimiento. Lo más recomendable es coordinar el acuerdo de traspaso con la firma del nuevo contrato de arrendamiento. Así, todas las partes conocen las condiciones y el cambio puede realizarse de una forma más ordenada.
Saber qué incluye el traspaso
No todo lo que se encuentra dentro del local tiene por qué estar incluido en el traspaso. La operación puede comprender maquinaria, mobiliario, instalaciones, existencias, decoración o determinados elementos relacionados con la actividad. También puede haber equipos que pertenezcan a la propiedad o que hayan sido cedidos por proveedores.
Para evitar confusiones, es conveniente preparar un inventario en el que se indique qué bienes se entregan y en qué estado se encuentran. En un negocio de hostelería, por ejemplo, conviene revisar las cámaras frigoríficas, la cocina, los hornos, la cafetera, el mobiliario, la climatización y el sistema de extracción. Dejar esta información por escrito facilita la operación y evita desacuerdos posteriores.
Revisar la licencia de actividad
La licencia de actividad es otro de los puntos importantes, la firma del traspaso o del nuevo contrato de arrendamiento no hace que la licencia pase automáticamente al nuevo responsable del negocio. Será necesario comprobar quién figura como titular y qué trámites exige el ayuntamiento para realizar el cambio de titularidad.
También conviene confirmar que la actividad autorizada coincide con la que se desea continuar y que no existen incidencias administrativas pendientes. En algunos establecimientos puede haber otras autorizaciones relacionadas con la terraza, los rótulos, los horarios o la salida de humos. Revisarlas con antelación permite conocer mejor la situación real del negocio.
Comprobar el estado del local
- Aunque el establecimiento esté abierto y en funcionamiento, es aconsejable revisar su estado antes de firmar.
- No es necesario convertir esta revisión en un proceso complicado. Se trata de comprobar que las instalaciones principales funcionan correctamente y que el local se entrega en las condiciones acordadas.
- En un bar, restaurante o cafetería merece la pena prestar atención a la cocina, los aseos, la instalación eléctrica, el agua, el gas, la climatización, la salida de humos y los sistemas de protección contra incendios.
- También es útil tomar fotografías y anotar cualquier incidencia. De esta forma, todas las partes disponen de una referencia clara sobre el estado del establecimiento en el momento de la entrega.
Cuando llega el momento de entregar el local, es recomendable firmar un documento sencillo en el que consten la fecha, las llaves entregadas, las lecturas de los contadores y el inventario. También deberá acordarse qué ocurre con los suministros y los servicios vinculados al negocio. Algunos podrán cambiar de titular y otros tendrán que contratarse de nuevo.
Un local en traspaso puede ser una excelente oportunidad para iniciar una actividad con parte del camino ya recorrido. Sin embargo, es importante diferenciar el traspaso del negocio del contrato de arrendamiento, revisar qué bienes se incluyen, comprobar la situación de la licencia de actividad y confirmar que la propiedad acepta al nuevo interesado. Coordinar todos estos aspectos desde el principio ayuda a evitar imprevistos y permite realizar la operación con mayor seguridad. Por eso, contar con profesionales es fundamental.
En Kamvy te acompañamos durante todo el proceso, revisando cada paso y ayudándote a coordinar el traspaso, el nuevo contrato de arrendamiento y la entrega del local para que la operación sea clara, ordenada y segura para todas las partes.